El domingo tuve el gran honor de ser invitada a ir a un extraño pero genial evento. El lugar, un mítico bar del barrio del Raval que sobrevive a pesar de los intentos de algunos por cerrar el local. Hablamos, pues, del Bar Pastís…(leer referencia aquí)
Sí, sí… Pastís… Como el suave licor (rebajado con agua, claro), sabor a regaliz y anís que tanto viejos como jóvenes degustan a cualquier hora en el Sur de Francia.
El Pastís de Barcelona tiene ese encanto francés, de los colores marrones, el dueño gruñón, y los momentos insuperables e inauditos (recuerden sino, las míticas fiestas en el Delirium de Avignon, que algunos de los lectores pudieron vivir en primera persona…).
Uno de esos momentos insuperables e inauditos fue el que yo presencié ayer, domingo, como decía, invitada por John Cornford, sangre de mi sangre, o algo así. En aquellos escasos ¿treinta? metros cuadrados, Jack Moran y Steven, italianos ambos, el segundo,coleguilla de mi primo, deleitaron a la concurrencia durante casi dos horas y media, de las más divertidas de mi fin de semana.
Grandes momentos como cuando Jack Moran (Autodenominado como Juglar postatómico o postindustrial) cantó una canción con título algo así como “Aerobic is fantastic” mientras hacía una metafóra de aviones que se estrellaban en el aire o vaya usted a saber, o cuando Steven recitó un poema con tocado de obispo y gafas de luces parpadeantes rojas.
Aunque no fue menos sublime, el momento en el que, de nuevo Steven, recitó un poema de su propia cosecha, dedicado a Oriol Junqueras… Bravísimo…. También hubo de Bukowski, Leonard Cohen, y otro que no recuerdo su nombre,un tal… ¿Gregory C…?? ¿Alguien que me ayude?
Por no hablar del dueño del local, un señor increiblemente amigo de sus amigas (a las que guardaba la banqueta con una deliciosa pegatina “reservado”) y maltratador de su clientela, con esas voces que nos pegaba para que, igual que hacen los chóferes cuando el bus urbano va lleno, nos quitáramos de la puerta. Pero bueno, di tú que llevar un bar requiere mucho carácter, y con la cantidad de años que lleva el Pastís abierto…
En todo caso, ¡gracias P por llevarme a tan magno evento!
